Archive for the ‘aspectos económicos’ Category

Coase’s Penguin

Lunes, Mayo 19th, 2008

Siguiendo con la reflexión iniciada en La riqueza de las redes, a partir de una charla de Juan Freire, este fin de semana me dispuse a repasar las ideas que Yochai Benkler muestra en otra de sus obras: Coase’s Penguin or Linux and “The nature of the firm”.

La idea central del artículo de Benkler reside en definir y analizar los entornos de peer-production como otro sistema de organización de la producción (más allá de los 2 que conocemos: las empresas y los mercados). En la introducción explica las razones:

The emergence of free software as a substantial force in the software development world poses a puzzle for this organization theory. Free software projects do not rely either on markets or on managerial hierarchies to organize production.

Programmers do not generally participate in a project because someone who is their boss instructed them, though some do. They do not generally participate in a project because someone offers them a price, though some participants do focus on long-term appropiation through money-oriented activities, like consulting or service contracts. But the critical mass of participation in projects cannot be explained by the direct presence of a command, a price, or even a future monetary return, particulary in the all-important microlevel decisions regarding selection of projects to which participants contribute. In other words, programmers participate in free software projects without following the normal signals generated by market-based, firm-based or hybrid models.

Entonces … ¿por qué (y cómo) lo hacen? Luego de esta introducción, Benkler, define los entornos peer-production como redes autoorganizadas de producción de bienes, que se visibilizan, por ejemplo, en productos como la wikipedia, en ciertos proyectos de software libre o en iniciativas como NASA clickworkers.

Según sus hipótesis, existen 3 modos de organizar la producción de bienes: empresas, mercados .. y comunidades. Una vez definido el tercer modo de producción, Benkler continúa en su artículo respondiendo a 3 preguntas fundamentales:

  • ¿En qué son superiores los entornos de peer-production a los otros 2 modelos?

Es decir, ¿cuál es su ventaja competitiva? Adelanto ya ahora que se trata de la superioridad en cuanto a identificación y asignación de “creatividad humana”. Aunque lo desarrollaré en próximos post.

  • ¿En qué condiciones emergen?

De igual modo que en los años 30, el economista inglés Coase explicó con la teoría de los costes de transacción cuándo las personas se organizan en empresas para realizar el producto o cuando se organizan a través de mercados para hacerlo, Benkler se enfrenta en este artículo a explicar cuándo es más eficiente organizarse según modelos de peer-production o siguiendo los modelos tradicionales.

  • ¿Cómo se resuelven los problemas de la motivación y coordinación entre los agentes?

Las empresas y los mercados emiten señales para coordinar las acciones de los agentes y combinar recursos en aras de obtener el resultado final. Asimismo se proveen de mecanismos para garantizar la motivación de los agentes. Benkler lo resume de este modo:

Markets solve this problem by attaching price signals to alternative courses of action. Firms solve this problem by assignign different signals from different agents different weights. To wit, what a manager says matter. In order to perform these functions, both markets and firms need to specify the object of the signal sufficiently so that property, contract and managerial instructions can be used to differentiate between agents, efforts, resources and potential combinations thereof

Así, los sistemas de propiedad y los contratos, las órdenes y los precios son los mecanismos que tienen tanto empresas como mercados para coordinar las acciones y garantizar la motivación de los distintos agentes actuando para combinar los recursos obteniendo un resultado final.

La conclusión lógica es que si la peer-production es otro sistema de organización de la producción,  debe tener mecanismos para coordinar a los distintos agentes, garantizar la motivación y no caer en el problema de la tragedia de los comunes. A estas alturas, tenemos ejemplos suficientes para decir que lo está logrando con creces. Ésa no es la discusión. Lo que está sobre la mesa ahora es, a partir de este marco general, analizar y dar respuesta a las cuestiones planteadas. En próximos post trataré de hacerlo.

Abella y la importancia estratégica del software libre para España

Jueves, Marzo 13th, 2008
La pasada semana Nacho y yo estuvimos en las II jornadas de SIG libre de Girona. Desde luego fueron muy interesantes. Para alguien que está todavía aproximándose al mundo del SIG, ha sido el evento donde descubrir la verdadera fortaleza de la comunidad libre en España con proyectos tan importantes como gvSIG o Sextante.. pero no sólo esos. Me abstendré de hacer ninguna crónica del evento, pues Nacho ya las está haciendo maravillosamente. Os invito a que las leáis.

Lo único resaltar que coincidimos con Alberto Abella, del CENATIC, anteriormente en Novell y responsable del LibroBlanco (entre otras muchas cosas). Fue muy amable con nosotros y nos concedió una entrevista en exclusiva que Nacho ha editado para vosotros:

Lo mejorcito es la respuesta de Alberto a la pregunta:

- ¿Por qué el software libre es estratégico para un país como España?
- Hoy por hoy, los principales fabricantes de software propietario están localizados en Estados Unidos [...] el software libre es una oportunidad para el sector tecnológico europeo, que, por otra parte mantiene el liderazgo en número de desarrolladores [...] Así, tanto por motivos de capacidad de adaptación como por situación de mercado, el software libre es una oportunidad para España y para Europa.

Me sigue emocionando oir de boca del director de desarrollo corporativo del CENATIC, lo que nos vienen diciendo los estudios económicos desde hace años.

Coase y los costes de transacción

Lunes, Enero 7th, 2008
En el último post hablamos del Dominio de la información y de la escasez. En éste pretendo ilustrar con un ejemplo la importancia de entender que las leyes económicas no cambian, aunque sí el entorno en que se aplican.

En 1937, el socialista inglés, Ronald H. Coase, publicó un artículo titulado The nature of the firm. En ese artículo, Coase, enumeró por vez primera los costes de transacción, tratando de explicar la razón de la emergencia de las grandes empresas jerárquicas de la época industrial.

Según Coase, existían razones económicas evidentes para que así sucediese. Una de las principales tenía que ver con el coste de la información. Tapscott y Williams -en el experimento de investigación que es Wikinomics- explican esta teoría:

“Producir una barra de pan, fabricar un automóvil o dirigir las urgencias de un hospital requerían pasos donde la cooperación estrecha y el objetivo común resultaban fundamentales para conseguir un producto útil. En la práctica cotidiana, no resultaba práctico descomponer la fabricación y otros procesos industriales en una serie de transacciones negociadas de forma independiente. Cada transacción implicaría unos costes que superarían cualquier ahorro obtenido por presiones competitivas.”

En su intento de explicar por qué las grandes industrias jerarquicas eran más eficientes que los pequeños productores, Coase determinó los costes de transacción dividiéndolos en:

  • Costes de búsqueda: localizar los distintos proveedores y determinar la idoneidad de los bienes que ofrecen.
  • Costes de contratación: negociar el precio y contratar las condiciones.
  • Costes de coordinación: encajar los distintos productos y procesos.

Con estes mimbres, se puede citar la ley de Coase como:

“Una empresa tenderá a expandirse hasta que los costes que supone organizar una transacción adicional dentro de la empresa igualen los costes que implica desempeñar esa misma función en el mercado abierto.”

Por tanto:

“Cuando salga más barato realizar una transacción dentro de la empresa, es recomendable hacerlo así; en cambio, si resulta más económico salir al mercado, no hay que intentar hacerlo de forma interna.”

En su momento los costes de transacción explicaron la emergencia de las grandes empresas de la época industrial (integración vertical). Irónicamente, a día de hoy, los costes de transacción explican el movimiento contrario: la emergencia de la empresa red (integración horizontal) y la produción autoorganizada.

Los medios de comunicación distribuida y barata (móviles, internet) provocan tal descenso en los costes de transacción (así como en los de producción) que en la actualidad, la ley de Coase se podría leer de forma inversa a su enumeración inicial:

“Las empresas deben replegarse hasta que el coste que supone realizar una transacción de forma interna no supere el coste que implica realizarla de forma externa. Los costes de transacción siguen existiendo, pero ahora suelen ser más onerosos en las empresas que en el mercado”.

Las leyes económicas no cambian. Pero sí el entorno en que se aplican.

El dominio de la información: ¿dónde está la escasez?

Viernes, Enero 4th, 2008
Hace unos días trataba de explicar qué significa La economía de la abundancia a partir de 2 conceptos antropológicos: los mumis y el potlacht. Y apuntaba que también se puede explicar el software libre a partir de ellos.

Pero el concepto mismo de economía de la abundancia es un término que suena extraño al principio. Porque lo primero que los economistas graban en sus mentes una vez inician la carrera es que “la economía es la ciencia de gestionar la escasez“, es decir, la economía estudia cómo asignar los recursos escasos de manera eficiente. Por eso a veces nos cuesta diferenciar entre lo gratis, lo gratuito y lo libre. El marco de pensamiento que nos otorga la economía “tradicional” (la que se estudia todavía en las facultades universitarias) no otorga las herramientas adecuadas para comprender la actual situación.

Pero quizás se haga difícil de comprender al inicio no sólo por el marco de pensamiento que nos otorga el estudio de economía “tradicional”. Quizás sea también que a veces cuando tratamos de explicar por qué funciona en nuestro discurso emocionado colamos 2 mentiras implícitas:

  • La primera es que no existe la escasez en la era de la información.
  • La segunda es que la situación supone un cambio radical de la economía y sus leyes.

Para explicar la primera mentira implícita es perfecto el último post de Nacho Correas:

“Another idea that I also found interesting was that every abundance creates new scarcity. Although old scarcities such as time and money are still scarce, there are new ones on the table: attention and reputation. There is only so much attention and reputation available in the world. On an Internet economy, attention can be measured by web traffic and reputation by incoming links.”

La escasez cambia de lugar (no desaparece) y los modelos de negocio deben cambiar también con ella. Ésa es la clave. Los mumis y el potlacht no son más que mitos que pretenden transmitir la idea de que en la economía de la abundancia, la función de los agentes económicos es incentivar la producción y redistribuir la riqueza. Y que para conseguirlo tienen como única herramienta su reputación, la capacidad de transmitir un “somos capaces de hacerlo”.

Por otra parte se hace necesario hacer un desmentido a la mayor: la nueva economía necesita de nuevas reglas económicas. Un libro que deberían leer todos los interesados en la economía de la información es El dominio de la información, Shapiro y Varian. Valga su declaración de intenciones para ilustrar la segunda mentira implícita:

“Al mismo tiempo seguíamos oyendo afirmaciones de que estábamos en una “Economía Nueva”. Esto parecía exigir una “Teoría Económica Nueva”, un conjunto de nuevos principios que guiaran las estrategias empresariales y las finanzas públicas en el nuevo entorno económico. Pero llegados ahí nos preguntamos, ¿ya ha leído alguien la literatura sobre discriminación de precios, ventas ligadas (bundling), señalización, concesión de licencias, lock-in (dependencia exclusiva) o teoría económica de redes? ¿Se ha estudiado la historia de la telefonía o los enfrentamientos entre IBM y el Departamento de Justicia? Nosotros creemos que no hace falta una nueva teoría económica. Lo único que hace falta es que la gente aprenda lo realmente interesante de la actual, las materias que no estudiaron en las facultades de economía. De manera que decidimos escribir este libro.”

La teoría económica no cambia. Pero el entorno donde se aplica sí.

De la abolición de la propiedad intelectual

Lunes, Diciembre 24th, 2007
Una vez centrado el debate, se puede empezar a discutir: ¿están los mecanismos jurídicos actuales funcionando como debieran?

Los datos nos dicen que no: la propiedad intelectual, no sólo no ha aumentado la innovación, sino que ha creado una industria altamente concentrada y muy poco innovadora. En el caso de la industria farmacéutica esto tiene además consecuencias peligrosas. En el caso de la informática, se ha ido desarrollando un movimiento contestatario y vanguardista que ha roto las bases mismas de la industria informática convencional (venta de licencias de producto) obligándola a reconvertirse o perecer.

Así, la experiencia del software libre (y ahora también los estudios económicos) nos demuestran que, en este momento histórico, la propiedad intelectual no es necesaria [PDF ] para garantizar la innovación y la justa remuneración por el trabajo realizado, sino todo lo contrario: está siendo perjudicial.

El estudio que reseña el New York Times dice expresamente que …

The two researchers have analyzed data from 1976 to 1999, the most recent year with complete data. They found that starting in the late 1990s, publicly traded companies saw patent litigation costs outstrip patent profits.

Llegados a este punto, es claro que la propiedad intelectual no funciona y que argumentar de un modo cuasi-religioso a favor de ella es una actitud irresponsable. Parece claro también que no debemos aferrarnos al status quo defendiendo un mecanismo que genera más problemas de los que pretende resolver. Por estos motivos (éticos y económicos), apoyo la abolición de la propiedad intelectual.

Principales referencias:

  • Against Intellectual Monopoly; David Levine, Michael Boldrine
  • Do patents work?; James Bessen, Michael J. Meurer

Los mumis del software libre

Viernes, Diciembre 7th, 2007
En los últimos posts, he tratado de introducir los conceptos de potlacht y mumi, para, a partir de ellos, construir una analogía con la actualidad. Aceptando ahora esas condiciones de partida, podemos centrarnos de lleno en explicar el papel de los mumi y preguntarnos quiénes son los del siglo XXI.

Como hemos explicado, en entornos económicos que siguen la lógica de la abundancia, como en el software libre, aparecen ciertas estructuras y agentes especiales: los potlacht y los mumi por seguir la terminología de Harris.

Asociando esos patrones antropológicos con la época actual, parece sencillo defender que, por ejemplo, Richard Stallman o Google (enlazo a un listado de servicios y productos) son nuestros actuales Mumis, puesto que consiguen agregar voluntades en torno a un proyecto ideológico o facilitar el uso masivo de las herramientas asociadas a internet (gmail es sin duda la killer app de los correos on-line, blogspot fue la plataforma de referencia en los blogs, con google docs han reinventado la manera de trabajar, …).

Por otro lado, el patrón potlacht, puede perfectamente asociarse con los bounties (eventos que tratan de incentivar la creación de código libre), de los que ya hablamos. Pero de hecho, podemos ir más allá y decir que el potlacht, podría asimilarse a la manera misma en que se construyen algunos proyectos de software libre: agregación de múltiples voluntades convergentes de un modo intenso y durante un intervalo de tiempo limitado, pero cuyo esfuerzo repercute (o se redistribuye) a toda la comunidad (con la creación del producto/servicio).

Es ésta idea la que he rescatado brevemente (y de la que prometí escribir chicos :D) durante el curso que estamos tomando ahora en el máster (dinámica de las comunidades de software libre).

Me parece muy interesante esta analogía porque si la clave de un proyecto libre es crear la comunidad, conocer los patrones del entorno en que nos movemos es imprescindible.

Informacionalismo como Sociedad Redistributiva

Viernes, Diciembre 7th, 2007
Siguiendo la metáfora de Sociedad Recíproca VS Sociedad Redistributiva, se puede argüir fácilmente que en la actualidad estamos en la segunda más que en la primera.

Las condiciones del informacionalismo de la sociedade red son enormemente concordantes con las enumeradas por Harris y que provocan los potlatch o “festines competitivos” en las sociedades redistributivas. Si recordamos las condiciones de partida de Harris vemos que:

  • no existen instituciones políticas formales capaces de integrar las aldeas independentes en una estrutura común: el potlatch aúna el esfuerzo productivo de poblaciones mayores que las que puede movilizar una única aldea.
  • un conjunto de aldeas tiene diferentes microhábitats: el potlatch actúa como compensador automático de las fluctuaciones anuales en la productividad debidas a las condiciones de pluviosidad, temperatura, etc.
  • todos tiene igual acceso a los medios de subsistencia: el potlatch sirve para impedir que la fuerza de trabajo retroceda a niveles de productividad que no ofrecen margen de seguridad en época de crisis (guerras, catástrofes naturales, …).
  • es posible aumentar la duración e intensidad del trabajo sin inflingir daños irreversibles a la capacidad de renovación del hábitat.

Así, vemos cómo las dos primeras condiciones nos hablan de la organización de la sociedad, de su interdependencia. Nos hablan de la globalización, que queda caracterizada a la perfección en esos términos. Es justo recordar aquí las palabras de Stiglitz para mostrar la inexistencia/ineficacia de instituciones políticas formales capaces de integrarnos en una única aldea global cohesionada:

Nunca fue mayor la necesidad de organizaciones internacionales como el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, y rara vez la confianza en estas instituciones fue más baja.
[…]
La teoría económica no dice que todos ganarán con la globalización, sino solamente que las ganancias netas serán positivas, y que los ganadores, por ende, podrán compensar a los perdedores y aún así salir beneficiados.

Las dos últimas condiciones de Harris nos hablan del modelo de desarrollo, de la economía. Si asumimos la economía de la información como paradigma de nuestra sociedad, podemos observar cómo se cumplen también las anteriores condiciones a la perfección. Puesto que la información sigue la lógica da abundancia, es posible que todos tengan igual acceso a los medios de producción. Queda esta condición dibujada con la ya mítica frase de Bernard Shaw:

Si tienes una manzana y yo tengo otra, al intercambiarlas seguimos teniendo cada uno sólo una manzana. Sin embargo, si tienes una idea y yo otra, al intercambiarlas ambos tenemos dos ideas.

Permitiendo además este tipo de economía aumentar la duración e intensidad del trabajo sin inflingir daños al ecosistema.

En este punto es necesario decir que la situación actual es muy desigual, de hecho, existe un conflito que se conforma como el principal en nuestra época: la necesidad de que la información sea libre para que todos tegan acceso a los medios de produción.

Éste es el principal escollo para que la aldea global sea una sociedad redistributiva y no otra forma de imperialismo.

Potlatch, reputación y mumis

Lunes, Diciembre 3rd, 2007
Como anunciaba al inicio, una de las intenciones de este blog es hablar de software… pero no sólo, ya que considero lo ocurrido en el mundo del software la avanzadilla de un cambio estructural mayor.

Para empezar a tratar el tema, hoy traduciré un texto que había publicado anteriormente, pero en otro blog. Y para entender lo que ocurre, es positivo analizar la situación con los ojos de un antropólogo.

Marvin Harris es la principal cabeza del materialismo cultural. Una rama antropológica que trata de explicar los fenómenos culturales (mitos, tabúes, …) desde una perspectiva material.

En Vacas, cerdos, guerras y brujas, durante el capítulo dedicado a El Potlatch, Harris nos ofrece una distinción entre las sociedades redistributivas y las recíprocas a través de la explicación del fenómeno potlatch.

Según él, las sociedades o sistemas económicos recíprocos son…

una forma de intercambio económico que se adapta principalmente a condiciones en las que la estimulación de un esfuerzo productivo extra intensivo tendría un efecto adverso para la supervivencia del grupo.

Estas condiciones están presentes entre algunos cazadores y recolectores como los esquimales, semai y bosquimanos, cuya supervivencia depende totalmente del vigor de las comunidades naturales de plantas y animales existenes en su hábitat.

Si los cazadores ponen en práctica de repente un esfuerzo concertado para capturar más animales y arrancar más plantas, corren el riesgo de deteriorar permanentemente el aprovisionamiento de caza en su territorio.

Por el contrario, las sociedades redistributivas…

eliminaron la dependecia primordial de la reciprocidad cuando fue posible aumentar la duración e intensidad del trabajo sin inflingir daños irreversibles a la capacidad de sustentación del hábitat.

Precisamente esto se logró cuando los animales y plantas domesticados sustituyeron a los recursos alimentarios naturales. En líneas generales, cuanto más trabajo se dedica a plantar y criar especies animales, mayor cantidad de alimentos se puede producir.

La única dificultad estriba en que la gente no trabaja habitualmente más que lo estrictamente necesario. La redistribución fue la respuesta a este problema.

En este contexto explica Harris el fenómeno potlatch o los festines competitivos que ciertas tribus practicaban:

Un consumo y despilfarro conspicuos que no encontraban parangón ni siquiera en la más despilfarradora de las modernas economías de consumo.

Hombres ambiciosos, sedientos de status competían entre sí por la aprobación social dando grandes festines. Los donantes rivales de los festines se juzgaban unos a otros por la cantidad de comida que eran capaces de suministrar, y un festín tenía éxito sólo si los huéspedes podían comer hasta quedarse estupefactos, salir tambaleándose de la casa, meter sus dedos en la garganta, vomitar y volver en busca de más comida.

Este fenómeno hizo pensar a muchos expertos que no se podían explicar los estilos de vida en términos de factores prácticos y mundanos (comida, sexo, energía, factores ambientales, …). Harris defiende, por el contrario, que sí es posible:

Si consideramos todas las aldeas kwakiutl como una sola unidad, el potlatch estimulaba el flujo incesante de prestigio y objetos de valor que circulaban en direcciones opuestas.

Para seguir diciendo…

En su núcleo fundamental el potlatch es un festín competitivo, un mecanismo casi universal para asegurar la producción y distribución de riqueza entre pueblos que no han desarrollado plenamente una clase dirigente.

Sintetizando…

En condiciones en las que todos tienen igual acceso a los medios de subsistencia, la donación de festines competitivos cumple la función práctica de impedir que la fuerza de trabajo retroceda a niveles de productividad que no ofrecen margen de seguridad en crisis como la guerra o la pérdida de cosechas.

Además puesto que no hay instituciones políticas formales capaces de integrar las aldeas independientes en una estructura económica común, la donación de festines competitivos crea una extensa red de expectativas económicas. Esto tiene como consecuencia aunar el esfuerzo productivo de poblaciones mayores que las que puede movilizar una aldea determinada.

Finalmente, la donación de festines competitivos actúa como un compensador automático de las fluctuaciones anuales en la productividad entre un conjunto de aldeas que ocupan diferentes microambientes: hábitats de la costa, de lagunas o de altiplanos. Automáticamente, los festines más importantes de un año dado tendrán como anfitriones a las aldeas que han gozado de las condiciones de pluviosidad, temperatura y humedad más favorables para la producción.

El potlatch es, por lo tanto, un mecanismo que tienen las sociedades redistributivas para asignar los recursos de los que disponen de la manera máis eficiente y segura.

En este contexto, son necesarios determinados agentes que estimulen y garanticen la generación de valor (productividad e innovación): los mumis.

Modelos de negocio en Software Libre

Jueves, Noviembre 22nd, 2007

Luego de algunas sesiones sobre los aspectos legales relacionados con el software y los distintos tipos de licencias, hemos tratado también en la asignatura de introducción los aspectos económicos que un proyecto debe tener en cuenta.

En aras de una mejor comprensión, se pueden diferenciar dos áreas principales:

  • la financiación del producto
  • el modelo de negocio asociado (o cómo retornar la inversión)

Luego de leer algunos materiales y discutir algunos casos, se hizo un ejercicio que consistió en asociar cada uno de los modelos con algunas empresas muy conocidas. En la parte de financiación obtuvimos el siguiente mapa de conceptos (hechos con la aplicación VYM: ViewYourMind):
En resumen, los esquemas de financiación pueden categorizarse según ésta sea:

  1. Pública (modelo LinEx)
  2. Privada sin ánimo de lucro (modelo FSF)
  3. Mejoras específicas (modelo Wine-Corel)
  4. Venta de servicios relacionados (modelo O’Reilly)
  5. Inversión interna (que da lugar a diversos modelos de negocio)
  6. Otros: marketplace (modelo SourceForge), donaciones, bounties (eventos que tratan de incentivar la creación de código libre)…

Por otra parte, en cuanto a los modelos de negocio, también realizamos nuestro mapa de conceptos con empresas conocidas:

Este esquema lo realizamos según la clasificación de Hecker (página personal), uno de los artífices de la liberación del código de Netscape y que actualmente trabaja para la Fundación Mozilla. Según Hecker se pueden diferenciar los siguientes modelos de negocio (que difieren un poco por los identificados en los materiales del curso):

  1. Venta de soporte y servicios asociados (modelo Ubuntu)
  2. Loss leader (venta de productos propietarios asociados al libre, modelo Ximian-Exchange)
  3. Venta de hardware (modelo Nokia-maemo)
  4. Venta de servicios (modelo google)
  5. Venta de marca (venta de derechos de uso, formación; modelo MySQL)
  6. Franquiciado de la marca (certificaciones, partners; modelo RedHat, MySQL)
  7. Sell it, Free it (modelo GNAT)
  8. Venta de productos relacionados (modelo O’Reilly)

A pesar del enfoque académico de este post, es evidente que los modelos no son estancos, que las empresas pueden usar varios de forma simultánea. El típico caso sería el de MYSQL que vende servicios (consulting, support), marca y franquiciado.

Con este post espero haber introducido los aspectos económicos de un proyecto libre. Evidentemente, no todo son facilidades… y sin embargo, el ecosistema de negocio generado por la filosofía open source es muy rico y variado.